SMAPS en situaciones de emergencia

Las emergencias no solo destruyen infraestructura. Destruyen rutinas, vínculos, referentes de seguridad y las condiciones mínimas que permiten a las niñas, los niños y los adolescentes seguir siendo quienes son en medio del caos. Las emergencias afectan cuerpos, vínculos y formas de estar en el mundo, y aumentan los factores de riesgo y la situación de vulnerabilidad de las personas La salud mental y el apoyo psicosocial (SMAPS) parte de reconocer eso: antes de hablar de recuperación, hay que garantizar que las personas puedan existir con algo de dignidad en el presente.

AIRE aporta a este campo desde la experiencia directa en crisis humanitarias complejas (conflictos armados, desplazamientos masivos, desastres naturales) en distintas regiones del mundo, incluyendo Iraq, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo y México. Esa trayectoria nos ha enseñado que las intervenciones psicosociales más efectivas no son las que llegan desde afuera, sino las que se construyen con las comunidades, a partir de sus propios recursos, redes y formas de hacer sentido del sufrimiento, y que se diseñan en respuesta al contexto específico de cada crisis.

Nuestro enfoque se alinea con el marco interagencial IASC de SMAPS y con los estándares mínimos de protección de la infancia en acción humanitaria. Trabajamos en dos dimensiones complementarias: la respuesta directa con niñas, niños y adolescentes, familias y comunidades afectadas, y la preparación de los equipos que intervienen en terreno.

Trabajamos también en el fortalecimiento de capacidades locales, porque la sostenibilidad de la respuesta psicosocial depende de que el acompañamiento pueda continuar más allá de cada intervención.